El lobo de Wall Street: ¿En
qué consiste el método de estafa de Jordan Berford?
El estafador –al que Leonardo Di
Caprio intepreta en la película de Martin Scorcese– sacaba al mercado empresas
sin respaldo, creaba una demanda artificial, elevaba el precio y vendía. Su
método: pump and dump.
POR JONATHAN BALTAZAR, ASISTENTE DE REDACCIÓN DE SE
Pump
and dump es el esquema de fraude que usó
Jordan Berford, un ex corredor de bolsa neoyorquino conocido como ‘El lobo de
Wall Street’, para
robarle millones de dólares a sus inversionistas a principios de la década de los noventa. En la película Wolf of Wall Street, dirigida por Martin
Scorcese, Leonardo Di Caprio interpreta a Berford, quien funda la compañía
Stratton Oakmont, una empresa de corretaje que empezó vendiendo penny stocks –acciones con muy poco valor para ser listadas– y acabó listando
las acciones de 35 empresas.
El pump and dump fue utilizado por Oakmont en la mayoría de los procesos de oferta
pública inicial (IPO, por sus siglas en
inglés) que realizó y consiste en tres etapas:
1. CREAR LA OFERTA PUBLICA
El
fraude se iniciaba con la búsqueda de empresas, al margen de su tamaño o
su verdadero potencial. No importaba ni siquiera su tipo de negocio: Berford solo las quería para
sacarlas al mercado a través de Stratton Oakmont. Las acciones creadas a través de la IPO no eran vendidas al
público –aunque aparentaban serlo–, sino que eran ilícitamente compradas por
Oakmont por medio de intermediarios de confianza y se las volvían a vender, lo
que hacía que la IPO pareciera exitosa.
2. INFLAR EL PRECIO: PUMP
Oakmont manipulaba al
mercado. Ya que mantenía
un gran porcentaje de las emisiones, realizaba compras y ventas desde distintas
cuentas e incrementaba los precios rápidamente. Luego usaba a todos
sus stockbrokers o corredores de bolsa para crear un rumor positivo sobre las
acciones emitidas e incentivar a sus clientes a comprarlas. De esta forma, creaba una demanda
artificial que elevaba el valor y las expectativas, en un efecto de bola de
nieve.
3. VENDER ACCIONES: DUMP
Una
vez que el precio de la acción se encontraba alto, Stratton Oakmont vendía todas las acciones que tenía. Como consecuencia, el precio se
caía de golpe y cuando otros inversionistas trataban de vender ya no
encontraban ningún comprador, lo que hacía que la acción se desplome aún más. Berford ganaba millones en
estas transacciones, mientras miles de inversionistas veían desaparecer todo su
capital.
El esquema era eficaz y no levantaba
muchas sospechas en la época, debido a la escasa fiscalización del mercado. Sin embargo, las
quejas de engaños y manipulación generaron diversas investigaciones federales.
En 1998 Stratton se declaró en bancarrota y Jordan
Belfrod fue sentenciado a cuatro años de cárcel y a pagar una multa de US$110
millones para resarcir a los
inversionistas víctimas. Dos décadas después, con la regulación
del mercado de los penny stocks y de los procesos de
emisión, la
historia difícilmente se repetirá.
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